Pacto de Tudmir o de Teodomiro de Murcia, 713

9 septiembre, 2015 0 Por RemediosFitoterapia

Title in English: Treaty of Orihuela

Pacto-De-Tudmir

«En el Nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso. Edicto de ‘Abd al-‘Aziz ibn Musa ibn Nusair a Tudmir ibn Abdush [Teodomiro, hijo de los godos]. Este último obtiene la paz y recibe la promesa, bajo la garantía de Allah y su Profeta, de que su situación y la de su pueblo no se alterará; de que sus súbditos no serán muertos, ni hechos prisioneros, ni separados de sus esposas e hijos; de que no se les impedirá la práctica de su religión, y de que sus iglesias no serán quemadas ni desposeídas de los objetos de culto que hay en ellas; todo ello mientras satisfaga las obligaciones que le imponemos. Se le concede la paz con la entrega de las siguientes ciudades: Uryula [Orihuela], Baltana, Lakant [Alicante], Mula, Villena, Lawraka [Lorca] y Ello. Además, no debe dar asilo a nadie que huya de nosotros o sea nuestro enemigo; ni producir daño a nadie que huya de nosotros o sea nuestro enemigo; ni producir daño a nadie que goce de nuestra amnistía; ni ocultar ninguna información sobre nuestros enemigos que puede llegar a su conocimiento. El y sus súbditos pagarán un tributo anual, cada persona, de un dinar en metálico, cuatro medidas de trigo, cebada, zumo de uva y vinagre, dos de miel y dos de aceite de oliva; para los sirvientes, sólo una medida. Dado en el mes de Rayab, año 94 de la Hégira [713]. Como testigos, ‘Uzmán ibn Abi ‘Abda, Habib ibn Abi ‘Ubaida, Idrís ibn Maisara y Abul Qasim al-Mazáli.»

Ibn Adarí. Historiador andalusí. «Kitab al-bayán al-mugrib fi ajbar muluk al Andalus wa l-Magrib». (12??)

     El texto que vamos a analizar corresponde a un tratado de paz o rendición entre las tropas musulmanas y un noble cristiano visigodo (“hijo de los godos”), por tanto es una fuente primaria de estudio histórico, por su naturaleza es un texto de tipo histórico – jurídico, en cuanto son las condiciones de un pacto de rendición; las cláusulas del mismo son de contenido político y económico.

El autor del texto es Abd-al Aziz-Ibn-Muza, hijo de Muza, uno de los primeros conquistadores de la Península, que dirigía el contingente árabe. Abd-al Aziz, sustituyó a su padre Muza como emir de Al-Andalus, en la primera fase del Emirato dependiente de Damasco; por lo tanto el autor es individual, y destinatario del documento es el territorio gobernado por el conde cristiano visigodo Teodomiro (o Tudmir para los musulmanes), que comprende siete ciudades, siendo el destinatario colectivo. El lugar donde se aplicaría el pacto es la región, que como vemos en el mapa interactivo, comprendería territorios de Murcia y el sur de Alicante. Fechado en el año 94 de la Hégira (713), y ha llegado hasta nosotros por medio de la obra del historiador andalusí del siglo XIII Ibn Adarí.

   Una vez identificado el texto y contextualizado en el espacio y el tiempo voy a realizar el análisis basado en el contenido temático, diferenciando las ideas principales de las ideas secundarias, así como la relación entre esos componentes.

   El tema trata de una capitulación, pacto o dimma en el que se determinan las condiciones de rendición. Cabe reseñar el carácter teocrático del Imperio musulmán en la invocación que hace “Tendrá la protección de Alá y su Profeta”. El documento tiene dos ideas una principal: el acatamiento y sometimiento de Teodomiro al conquistador Abd.- al – Aziz, siguiendo ese modelo de pacto o dimma con la garantía “de que su situación y la de su pueblo no se alterará” y otra idea fundamental recogida en el texto es la de la tolerancia religiosa, cuando dice “ni se les obligará a renunciar a su religión ni se quemarán sus iglesias.”

   Entre las ideas secundarias se encuentran las obligaciones que se les imponen a los ciudadanos de ese territorio en cuanto a las actitudes de respeto mutuas como las de carácter tributario para pasar a ser dimmíes o protegidos, siguiendo el modelo islámico de relaciones entre musulmanes y otras “gentes del libro” permitiéndoles seguir practicando su religión a cambio de un tributo. Estos tributos aplicados a los dimmíes eran el impuesto de capitación Yizia, en moneda (se usa para equiparar la limosna que dan los fieles musulmanes al pago que deben dar los dimmíes), en este pacto, un dinar anual y el impuesto territorial Jarach, en especie, en este texto son diferentes medidas de productos agroalimentarios basados, en la trilogía mediterránea: trigo, vid y olivo, reduciéndose a una medida para los sirvientes.

     El análisis se resume en que siete fortalezas de la región levantina se someten al gobierno musulmán a cambio de un estatuto jurídico en el que se reconocen libertades, posesiones y libertad religiosa para sus habitantes (se respetarán sus iglesias, su religión, sus posesiones, etc.).

    Para relacionar este Pacto pacífico con el contexto histórico a que hace referencia e indagar en las causas que condujeron a este pacto, hay que tener en cuenta que los visigodos se habían establecido en la Península Ibérica desde el 555 d.C., si bien el reino visigodo de Toledo, que a principios del siglo VIII ocupaba toda la península presentaba dos grupos étnicos y lingüísticos bien diferenciados: una nobleza visigoda, que acapara de forma excluyente el poder político y económico, recientemente católica, y un pueblo de origen ibero-romano excluido del poder por los grupos de nobleza visigoda. No es de extrañar, pues, que el pueblo llano de la época aceptase casi con alivio la entrada de los contingentes musulmanes en la península.

     La situación de penuria económica y de conflictos internos que atravesaba la península favoreció una buena acogida a Tareq ibn Zyad, lugarteniente de Musa ibn Nusair, gobernador de África, al frente de un contingente bereber, que derrotó al rey D. Rodrigo en la batalla de Guadalete, haciendo sucumbir la estructura política de la monarquía visigoda. Al mismo tiempo Musa Ibn Nusair desembarca con el contingente árabe, completando la rápida conquista del territorio peninsular hasta el 718, fecha de la batalla de Covadonga, según algunos historiadores, en cambio otros la fechan en 722, en que se inicia el largo proyecto denominado Reconquista, que concluyó el 2 de enero de 1492 con la toma del reino Nazarí de Granada por los RR.CC.

    Los pactos entre los gobernadores peninsulares y las tropas de Tareq ibn Zyad y Muza ibn Nuzayr se sucedieron y este Pacto de Teodomiro, es un modelo de ello.

    En el lado islámico y siguiendo las tesis de Eduardo Manzano, resulta relevante la rapidez con la que los árabes llevaron a cabo sus conquistas, entre 711 y 718, los conquistadores dominaron Hispania. Hay que tener en cuenta que antes del 711, unos seiscientos años atrás, el Cristianismo había podido extenderse a través de la homogénea estructura encarnada en el Imperio Romano, pero a la altura de mediados del siglo VII este imperio ya no existía y tanto el Imperio Bizantino como el persa Sasánida estaban lejos de construir formaciones políticas equiparables a aquélla. El Imperio Sasánida había conquistado frente a los bizantinos: Siria, Egipto y parte de Antioquía y el Imperio Bizantino acabó con el Reino Vándalo del norte de África en una sola batalla. Las formaciones que habían sucedido a la ruina del Imperio Romano fueron siempre muy frágiles, a ello contribuía también el declive urbano, de forma que el dominio de algunos enclaves principales aseguraba el control político más o menos efectivo de algunas regiones.

      Todo ello explica que las grandes conquistas árabes se desarrollaran con enorme rapidez sobre las ruinas de los grandes imperios que dominaban el Próximo Oriente, impulsados por los califas ortodoxos 632 – 661 Abu Bakr, Omar, Otman y Alí; pero cuando a estos ejércitos, ya principalmente con el califato Omeya, en cambio, les tocó combatir a un enemigo más fragmentado las conquistas fulgurantes se tornaron en derrotas, por ejemplo a lo largo de toda la franja costera norteafricana en el primera década del siglo VIII que estuvieron plagadas de catástrofes militares árabes. El enemigo en esta ocasión, no fue un imperio centralizado sino innumerables tribus beréberes que opusieron una tenaz resistencia que sólo pudo verse doblegada mediante agotadoras campañas y una eficaz red de alianzas que acabó por incorporar a muchos de esos grupos tribales dentro de los ejércitos árabes.

La conquista de Hispania del año 711 no puede explicarse, por tanto sin tener en cuenta los pactos que permitieron que la antigua resistencia de muchas tribus beréberes se trocara en una integración militar a las órdenes de los gobernadores omeyas asentados en Qayrawán. Súbitamente, esos gobernadores se encontraron con un potencial expansivo inigualable que culminó en la parte occidental del Imperio en la derrota sufrida en Poitiers 732, coincidiendo con la crisis del Califato Omeya.

     Para terminar me gustaría indicar otros pactos de este tipo (en las fuentes islámicas se le conoce con el nombre de Adh). Aunque este de Teodomiro es la primera fuente islámica peninsular de este tipo, contamos con pactos similares en bastantes puntos de nuestro territorio. De todos estos me gustaría citar el tratado con otro varón visigodo, Casius, en la zona de Zaragoza. Sus descendientes, ya convertidos al Islam, van a ser los famosos Banu Qasi.

 

   Una exposición de los mapas históricos en formato multimedia interactiva, como el que estoy utilizando para ubicar en el espacio el territorio acogido al pacto, en la zona levantina, hasta la extinción del pacto en tiempos del califa Abd al Rahman I, parece ser, que cuando creó la nueva división administrativa, al erigirse en Emirato Independiente del Califato de Bagdad el pacto ya no estaba en vigor.

   Entre la bibliografía empleada para llevar cabo nuestra práctica consultaremos la siguiente relación de libros específicos, didácticos, diccionarios y atlas, y una serie revistas, de páginas web y blog de diferentes docentes tales como:

 

  • Específica

ACIÉN, M. Entre el feudalismo y el Islam, Jaén 1994

CHALMETA, P.: Invasión e islamización. La sumisión de Hispania y la formación de al-Andalus. Universidad de Jaén 2004.

MANZANO MORENO, E.: Conquistadores, emires y califas. Barcelona, CSIC, 2006.

PEINADO LARA, F y ABILIO RABANAL, M.: Comentario de textos históricos. Método, selección y ejemplos prácticos. Dilagro, Lérida 1987.

  • De didáctica.

TREPAT, C. COMES, P.: El tiempo y el espacio en la didáctica de las ciencias sociales. Barcelona, Graó. 1999

TREPAT, C.: Procedimientos en Historia. Un punto de vista didáctico. Barcelona. Mie/Graó. 1995.

  • Diccionarios, atlas, revistas, blogs y páginas webs

MOYA ULLDEMOLIN .: Diccionario terminológico de historia de España., 1993

VV.AA.: Diccionario de historia de España. Editorial Istmo

KINDER, H Y HIGELMANN, W.: Atlas histórico mundial. Istmo.

Revista ah Andalucía en la Historia, 2011

http://raulgarciagiron.lacoctelera.net/categoria/alumnos-2a-curso-bachillerato-asignatura-historia-de/4

http://www.regmurcia.com/concursocontenidosdigitales/17614/roma.html

http://geacron.com/home-es/?lang=es&sid=GeaCron343172 (mapa interactivo desde 3000 a.C)