Mausoleo de Gala Placidia en Rávena (Italia) Arte Paleocristiano o Tardorromano

30 diciembre, 2015 0 Por RemediosFitoterapia

Mausoleo_Gala_Placidia

Mausoleo de Gala Placidia en Rávena Italia. Aquí en Google Maps.

  El edificio de la imagen representa el Mausoleo y la decoración de los mosaicos (musivaria) de Gala Placidia, hija del Emperador Teodosio I El Grande. El mausoleo, construido en Ravena (Italia) por orden de la princesa Gala Placidia entre los años 425 y 450 d.C., es uno de los edificios más representativos de toda la Arquitectura Paleocristiana.

Mausoleo-Gala-Placidia

   La princesa erigió este monumento para albergar los sepulcros de su familia: la de su marido Constancio III y la de su hermano Honorio. Estaría dedicado a San Lorenzo, cuya representación preside la cabecera. Sabemos, por las fuentes, que Gala Placidia, fue una mujer  muy sensible a los disputas del cristianismo de la época, defendiendo activamente la espiritualidad cristiana ortodoxa frente a otras como el arrianismo o, nestorianismo. Se desconoce el autor.

     Contextualizada la obra arquitectónica, podemos continuar con la definición del léxico, el análisis y la interpretación de la misma, para finalmente concluir con unas breves reseñas sobre la bibliografía utilizada.

     Para definir el vocabulario de este arte vamos a recurrir al diccionario de Léxico de arte de Lajo, R y Surroca, J., como Basílica, nártex, catacumba, columbario, mausoleo.

     Para ubicarnos en el espacio y el tiempo comenzaré con el contexto histórico-artístico ya que es en los últimos siglos del Imperio Romano, cuando esa unidad territorial, política, cultural y artística que había supuesto el Imperio Romano, se empieza a resquebrajar. Según Gombrich, E, en esos últimos momentos aparece el Cristianismo que va a socavar también las estructuras artísticas del Imperio. Así a partir del siglo III y luego en el siglo IV, antes de que los pueblos invadieran el Imperio Romano y realmente acabaran con él, se produce la convivencia entre las formas del Arte Romano, un arte muy desarrollado, y un incipiente Arte Cristiano que es el Arte Paleocristiano. En el 313 d.C., con el Edicto de Milán que permitió la libertad de culto religioso, el Cristianismo se convierte en la religión oficial del Estado en 380 d.C., con el Edicto de Tesalónica y por lo tanto a partir de este momento este Arte Paleocristiano se empieza a desarrollar y conformará en parte el Arte Medieval europeo.

   En medio de este contexto histórico se va a formar también el Arte Bizantino, porque desde el siglo III, la unidad política que había supuesto el Imperio se comienza a resquebrajar. El Arte Bizantino se va a forjar a partir del Arte Romano y va a ir introduciendo grandes influencias del arte oriental, sobre todo el gusto decorativo, y también los temas decorativos que había desarrollado el incipiente arte Paleocristiano.

    Con el Edicto de Milán, en todo el Imperio romano comenzaron a edificarse los primeros templos cristianos. La necesidad de que fueran lugar de reunión de fieles (domus ecclesia), determinó que se adoptara como modelo la basílica romana. El culto a los Mártires y los Santos, una de las expresiones más importantes del Cristianismo inicial, espoleó la concentración y la importancia de los grandes hipogeos colectivos denominados catacumbas y el enterramiento en sus Columbarios. La asociación de la basílica martirial y mausoleo circular, como en Jerusalén, dio lugar en la misma Roma a la construcción de importantes conjuntos según el mismo esquema.

     En cuanto al arte figurativo, los primeros pasos fueron muy modestos, acorde con la necesidad de dotarse de signos de comunicación e identificación. Pero poco a poco se afirmó la decidida vocación expansiva y universalizadora del cristianismo; el lenguaje artístico se hizo más rico y complejo, nutriéndose durante bastante tiempo de la tradición romana ”pagana”, igualmente de la mitología y de los episodios bíblicos eran apropiadas a la” interpretatio” cristiana. En el siglo III empezaron a proliferar los temas neotestamentarios con alusiones a la vida de Jesús: los milagros como la Resurrección de Lázaro. ”

     De gran atractivo iconográfico y conceptual, como la del Buen Pastor, que era la relectura del repertorio artístico romano se pasó a la simbología propiamente cristiana. Ya bien avanzado el siglo IV con Cristo entronizado, barbado y con nimbo, y con las letras Alfa y Omega, con gran porte mayestático y en actitud de bendecir.

Mosaico-parietal

   Es importante resaltar que en el Arte Paleocristiano, el mosaico parietal, que alcanzó su esplendor en el Imperio Bizantino, hizo su aparición en importantes basílicas y mausoleos, como es el caso que estamos analizando o las basílicas de Santa Prudencia y Santa María la Mayor. Los sarcófagos presentan una problemática parecida a la de las pinturas y mosaicos, desde el punto de vista iconográfico.

     Una vez expuestas las bases del primitivo arte cristiano paso a analizar los aspectos formales de este monumento: en el exterior vemos que la planta en forma cruciforme y con brazos de una sola nave rompe con la tradición de mausoleo imperial de planta central: (Mausoleos de Galerio en Salónica, de Constantino en Constantinopla, de Santa Constanza en Roma, de Diocleciano en Split, de Helena en Roma).

Podemos ver que los elementos sustentantes hacen a su vez de elementos decorativos. Los muros están levantados por dos materiales: el ladrillo y el hormigón. El muro es recorrido por una arquería ciega, con dos o tres arcos en las paredes de los brazos y en los frentes, en estos, aparecen horadadas una ventana el arco central y la puerta en el brazo norte; la arquería está hecha con pilastras sin capitel y arcos de medio punto rodeando todo el edificio, casi es el único elemento decorativo todo construido en ladrillo, al mismo tiempo esta arquería supone un refuerzo importante para el muro. Este tipo de muro va a tener muchísima repercusión en la Edad Media. En los extremos de los brazos resultantes de la planta en cruz encontramos unos frontones triangulares, que sirven de soporte al tejado a dos aguas, con un vano en el centro por donde penetra la luz. En el centro de la planta, alrededor de la cúpula, se levanta un cimborrio cuadrangular también con una pequeña ventana horadada en cada lado, que sostiene el tejado que cubre la cúpula. El tratamiento que se ha concedido a la luz en el interior, es escaso, atendiendo al carácter funerario del mausoleo.

     Entre los elementos sustentados, también vemos en el corte axial que está cubierto con cúpula sobre pechinas y bóvedas de cañón en los brazos. El tejado, de tejas rojas, a dos aguas cubre la cúpula y las bóvedas.

     En cuanto a la decoración del interior: los elementos plásticos que recubren todo el edificio mosaicos de simbología cristiana. En decoración es el conjunto mejor conservado y a la vez uno de los más ricos  y artísticos de todos los mosaicos paleocristianos conservados.

     Como podemos apreciar en la representación, utilizaron un color azul oscuro que representa al firmamento y que dota de un ambiente irreal y mágico al conjunto iconográfico. La temática gira en torno a la idea de la exaltación de la divinidad de Cristo y de su venida apocalíptica, a través de un lenguaje simbólico paleocristiano. Las composiciones aquí están en relación con las concepciones orientales; las figuras muy frontales, no tienen volumen, igual que el espacio está al margen de la tridimensionalidad. Los motivos se inspiran en los bordados y estampados de las telas orientales y sasánidas.

   Los cuatros brazos acaban en tímpanos semicirculares o lunetos con más carga figurativa. El programa iconográfico está dominado por el tímpano de la cabecera, que representa el martirio de San Lorenzo, santo martirizado en el año 258 por el emperador Valeriano; el Santo aparece representado con una cruz en una mano y un libro en la otra, junto con los elementos de su martirio. Por esta época, San Lorenzo se convirtió en el símbolo de la ortodoxia frente a las herejías cristianas y de cómo llegar a la salvación a través del martirio.

El-Martirio-de-San-Lorenzo

   En el tímpano de la entrada tenemos la imagen más conocida de este monumento, la que representa a Cristo como Buen Pastor, es una representación de Cristo en el paraíso con las almas bienaventuradas, simbolizadas a través de ovejas, uno de los motivos iconográficos paleocristianos más difundidos desde el tiempo de las catacumbas. En la cúpula, la bóveda vaída, está recubierta de mosaicos azulados, se representa una gran cruz triunfal dorada, envuelta de estrellas y los cuatro símbolos del Tetramorfos en las pechinas, que alaban a Dios desde nubes de colores: el león/San Marcos; el becerro/San Lucas; el águila/San Juan; y el ángel/San Mateo. Según la descripción del Apocalipsis son los encargados de difundir la revelación divina a los cuatro puntos cardinales y estarían presentes el día del Juicio Final. En los tímpanos de los brazos del crucero aparecen los ciervos abrevando en la Fuente de la Vida, y las palomas bebiendo de jarrones, estos son otros de los elementos cristianos que simbolizan el paraíso celestial; también en las paredes aparecen apóstoles alabando la cruz. Hay influencias de la iconografía imperial: Cristo entronizado con una gran cruz gemada con símbolos de poder y presenta un nimbo.

Hay que tener en cuenta que Rávena es el foco más representativo de lo que fue la evolución artística hacia el arte cristiano del siglo VI, llamado protobizantino.

Solo resta decir que el mausoleo de Gala Placidia fue inscrito en la lista del Patrimonio de la Humanidad en 1996.

En los mosaicos ilustraban los conceptos de una nueva cultura y significado que los cristianos le otorgaron a cada símbolo. Así las personas iletradas también comprendían el mensaje.

Los-Mosaicos

Las Obras de Arte educan para la Paz, porque son recursos de la Humanidad que, permitieron y, nos permiten reflexionar y ser tolerantes con la diversidad social, y religiosa.

     Entre la bibliografía empleada destaco la siguiente relación de libros específicos, didácticos, diccionarios y atlas, y una serie revistas, de páginas web y blog de diferentes docentes tales como:

  • Específica:

-ARIAS DE COSSÍO, A. M.; CANTERA, J. (y otros).: Historia del Arte. 2º Bachillerato. Ed. S.M. 2009.

-BECKWITH, J.: Ate Paleocristiano y Bizantino. Cátedra, Madrid. 1997.

-GOMBRICH, E.: Historia del Arte. Editorial Debate. Madrid. 2003.

-RUFINO FERNÁNDEZ.: Gala Placidia reina de los bárbaros. Ed. Edhasa 2010

  • Didáctica:

TREPAT, CRISTÒFOL- A.; FELIU, M.: Didáctica de la historia del arte.

-HERNÁNDEZ CARDONA.: didáctica de las CCSS Geografía e Historia.

  • Diccionarios, Revistas, Web y Blogs:

– LAJO, R Y SURROCA, J.: Léxico de arte. Editorial Akal 1990.

-Revista Íber

http://www.artehistoria.jcyl.es/arte/videos/724.htm