«Las enfermedades no respetan fronteras» (Virus del Ébola)

14 octubre, 2014 0 Por RemediosFitoterapia

enfermedades

“Maladies non respect des limites”

“Diseases don’t respect borders”

Aeropuerto de Málaga 

   Ya lo dice el refranero: “Más vale prevenir que curar”, así que ahora que el virus del Ébola se está cobrando tantas personas, y como los carteles informativos de los aeropuertos nos avisan: “Las enfermedades no respetan fronteras” y Preocupa al control de los aeropuertos, a las personas que trabajan en el sector de la limpieza de aviones y a los pasajeros que viajan,…

  Las personas muertas afectadas del Ébola han crecido exponencialmente desde marzo de 2014 en África.

  Ahora que estamos en el otoño, y nuestro sistema inmunitario necesita reforzarse para capear los cambios y el descenso de temperaturas, lo primero que debemos llevar a cabo es reforzar la flora bacteriana con Probióticos y Prebióticos, como Lactoflora o Immunium. Ver aquí rtve

flora_bacteriana

  En nuestro caso, hemos aprendido a prevenir eficientemente contagios bacterianos y víricos, observando cómo se cuidaban  una  chica de Cuenca que vino a pasar unas vacaciones a  Málaga y de una estudiante de Tiflis, Georgia, y esa simple precaución rutinaria nos ha servido para prevenir y curarnos antes y fortalecernos frente a resfriados bacterianos o víricos.

  Cuando mi hija tenía 3 años contrajo el virus de la Varicela y a los pocos días pues me contagié yo, así que las dos estábamos fatal, sin ánimo de nada, ni apetito, y con fiebre, bueno, con todo el cuadro clínico de la varicela.

 Con nosotras vivía una chica y ella para no contagiarse recurrió a desinfectarse haciendo gárgaras de Betadine Bucal  (Povidona yodada) 2 ó 3 veces al día con un taponcito del producto (10ml) diluido en medio vaso de agua y tomando histamínicos. Y pese a que el virus de la varicela es sumamente contagioso, esa chica no se contagió. Hay que tener en cuenta que el Betadine es activo frente a bacterias (Gram+ y Gram-), virus con y sin cubierta lipídica, hongos, protozoos y esporas.

   Unos años más tarde chica georgiana llamada Nino, compartió el piso con nosotras durante su curso académico y veía cómo el médico recetaba antibióticos  siempre que mi hija sufría de amigdalitis (que prácticamente era mensualmente hasta que al final les fueron extirpadas las amígdalas). Nino me comentaba que en su país no disponía de medicamentos apenas, pero que en España observaba que hacíamos un uso abusivo de los medicamentos. Y que en Georgia el tratamiento para superar la infección de amígdalas era el estar tres días en cama y un par de veces desinfectar la zona de las amígdalas con un bastoncillo impregnado en Yodo y que incluso con los bastoncillos extraían las pústulas o pus de las anginas.

  La verdad es que a mi hija le vino realmente bien, y cuando cambiaba el tiempo o al primer estornudo se aplicaba el yodo impregnado en el bastoncillo y automáticamente el malestar corporal disminuían  y remitían los síntomas y el posible resfriado o amigdalitis.

   Pero hay que tener ciertas precauciones al usar Povidona yodada (Betadine), una es la de no tragar nunca el Betadine Bucal, y no aplicarlo a bebés, niños menores de 6 años sin prescripción del médico,  mujeres embarazadas  y durante la lactancia y a personas con desórdenes tiroideos.

  Todo puede ser relativo, o circunstancial, es decir si el riesgo de contagio es alto, en situaciones muy concretas como la que ahora estamos viviendo con el Virus del Ébola, podremos sopesar y diluir una pequeña cantidad de Betadine  ya sea de la presentación (Bucal, Vaginal, Tópico, en Champú, solución dérmica,…) en una mayor cantidad de agua. Y termino con la anécdota de cuando tuve a mi hija que lo único que me echaban como desinfectante era Betadine desde un gran tarro en grandes cantidades cuando pasaba el médico pasaba a verme diariamente.